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Para qué sirve la SUNEDU?

March 1, 2021
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El cierre de universidades es noticia constante en el Perú. ¿Por qué están cerrando estas instituciones educativas? ¿Qué se pretende lograr? En el 2014, a través de la Nueva Ley Universitaria, se creó la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria más conocida como SUNEDU. Según su propia web, este organismo existe para proteger el “derecho de los jóvenes a recibir una educación universitaria de calidad y, de esta manera, mejorar sus competencias profesionales”. Pero, ¿qué hace la Sunedu para garantizar esta calidad y para mejorar la competencias profesionales? La respuesta es… algo complicada.

Funciones de la SUNEDU

Según el art. 13 de la Ley Universitaria, la FINALIDAD de la Sunedu es ser responsable del licenciamiento de universidades. Esto con el objetivo de verificar que se cumplan las condiciones básicas de calidad para ofrecer el servicio educativo superior. Entonces, ¿cuál es el mecanismo que se ofrece para mejorar la calidad de la educación? El licenciamiento. Si una institución cumple ciertas condiciones básicas, puede seguir funcionando.

Qué significa una SUNEDU de calidad?

Si no cumple, no. Sin embargo, ¿qué significa para la Sunedu CALIDAD? En el documento que contiene el modelo de licenciamiento de la Sunedu se recoge la siguiente definición: La calidad se define como el grado de ajuste entre las acciones que lleva a cabo la universidad o programa académico para implementar las orientaciones contenidas en la misión y propósitos institucionales, y los resultados que dichas acciones obtienen. Es decir, la universidad debe tener: 1. un programa académico con propósitos 2. acciones dirigidas a cumplirlos 3. Y que estas produzcan resultados.

Adicionalmente, los propósitos deberían adecuarse a las “exigencias del medio externo”; es decir, al mercado laboral, al resto de instituciones y al entorno socioeconómico. ¿Cómo es que la Sunedu garantiza todo esto? Dando o negando licencias a las universidades. Para ello, la institución verifica, entre otras cosas, si la universidad tiene objetivos, si fomenta la investigación y tiene profesores que se dediquen a ella e incluso revisa las finanzas de la universidad para determinar si el dinero está siendo bien utilizado o no.

Si una universidad no cumple con estas y más condiciones, deja de funcionar. Según el reglamento del proceso de cese de actividades, el cierre se basa en el “principio de interés superior del estudiante”. Es decir, el “cese de actividades” busca garantizar el “derecho de los estudiantes a recibir una educación superior de calidad”. La pregunta es, ¿cómo el cierre de la institución garantiza el derecho de los estudiantes a recibir una educación superior de calidad? De hecho, el efecto inmediato es que los estudiantes no tendrán universidad. ¿Qué pasará con ellos? La Sunedu da dos opciones. La primera es que terminen sus estudios, antes de que la universidad cierre, en la misma institución. Para ello, hay un plazo máximo de dos años. La segunda opción es que se transfieran a una institución que sí ha sido licenciada por la Sunedu, pero deberán ser evaluados para determinar si pueden ingresar o no, dependiendo de la universidad. Deberán, también, asumir los costos de esa otra universidad. De hecho, las consecuencias inmediatas de las acciones de la Sunedu es que hay, hoy, en el Perú, 90 universidades que han sido licenciadas y 40 universidades denegadas.

Esto resulta complicado puesto que, según el informe bienal de la Sunedu del 2018, la demanda por educación universitaria ha tenido un crecimiento constante. El número anual de postulantes pasó de 381 mil en el 2000 a 805 mil en el 2015. Adicionalmente, el número de matriculados se triplicó de 424 mil en el 2000 a 1.3 millones en el 2015. También, según el informe, para el 2015 teníamos una universidad por cada 238 mil habitantes, tasa inferior a Chile, Argentina y Ecuador, similar a Colombia y superior a Bolivia y Paraguay.

Así, la situación es la siguiente: la demanda por universidades en el Perú está en crecimiento, mientras que la Sunedu elimina parte de la oferta que no cumple con las condiciones que ha establecido. Por el momento, la licencia de más del 20% de universidades ha sido denegada. La pregunta que surge aquí es ¿de qué manera se está mejorando la calidad de la educación? ¿Cómo el cierre de universidades mejora las competencias profesionales de los estudiantes? Hasta el momento, no existe un mecanismo para evaluar cómo estas acciones están impactando la calidad de la educación. Una pregunta que será crucial para determinar el éxito o fracaso de la Sunedu..

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